David Calvo

Cómo conseguir tus objetivos

Mucha tinta y teclados aporreados han sido víctima de viles autores que tratamos estos temas.

Que si hacer una lista de objetivos, que si estar motivado, que si ser disciplinado, que si hacerse un horario, que si, quesi, queso.

Al igual que construir una casa, si empezamos por el tejado no puede salir nada bueno.

Muchas veces nos encabezonaremos en alzar una bonita fachada, una gran puerta y ventanas de pino y abedul, mientras que en el interior no hay nada. ¡Y peor aún! Sin unos cimientos sólidos.

Una casa vacía, pero bien construida, con cimiento sólidos, siempre puede ir llenándose y reformándose. En cambio, una casa sin una base fuerte, sólida y estable, tarde o temprano será derrumbada y tocará empezar de cero. ¿Recordáis el cuento de los 3 cerditos? Por ahí van los tiros.

Cómo construir unos buenos cimientos

En este punto quizá alguien se pregunte, ¿Cómo puedo ser un cerdo? Con no ducharte ni lavarte los dientes unos días bastará, pero no creo que eso te ayude a alcanzar tus objetivos.

De todas formas, tengo alguna sugerencia que quizá te sirva para ser como el cerdito mayor que construyó una sólida casa de ladrillos con la que protegerse él y sus hermanos del lobo feroz, de la caperucita y de Hansel y Gretel.

Los cimientos son la base de todo. ¿Y qué quiere decir eso cuando hablamos de objetivos? Quiere decir que ya podemos hacer mil listas, los mejores plannings, tener una férrea disciplina –durante semanas, a lo sumo– y desear conseguir ‘eso’ con todas nuestras fuerzas que como no podamos integrar los pasos a seguir (hábitos) para conseguir nuestro objetivo en nuestra vida diaria actual, nos quedaremos a medio camino. Segurísimo.

Integrar hábitos en tu vida diaria actual

En próximos artículos escribiré sobre cómo desarrollar hábitos potenciadores y sinérgicos con nuestros objetivos y metas y cómo construir cimientos sólidos para caminar por el mundo. Pero en este vamos a ver qué reflexiones iniciales deberíamos hacer antes de plantearnos un reto o objetivo.

¿Cabe en mi vida actual?

Si trabajo 10 horas, entreno 2 horas más, tengo que hacer las tareas de la casa, los findes de semana quiero estar con mis amigos e ir a jugar al Scrabble con mi suegra, quizá levantar un negocio online rentable y todos los pasos previos que conlleva no sea compatible con mi vida actual. Simplemente, no cabe. O le busco tiempo y dejo otras cosas de lado o mejor me olvido.

¿Es congruente con mis valores?

Esta ya es más complicada. Muchas personas no tienen idea de cuales son sus valores. De qué les mueve. Has de tener claro que si no sabes qué es lo que te mueve en la vida, lo que te mueve de verdad; será muy difícil que puedas alinear ningún reto/objetivo de mediana-gran magnitud con tus valores y en consecuencia, conseguirlo.

Investiga cuáles son tus valores.

¿Qué me lo impide?

Esta es algo más sencilla. Si tengo un pedazo de reto chulísimo, como aprender inglés y ser el fucking master of the universey llevo años con un nivel de inglés paupérrimo, algo me está frenando.

Los miedos son el principal freno. A veces los encontraremos disfrazados de pereza o indiferencia, a veces de envidia, de rabia; tienen mil disfraces. Pero si vamos al fondo del meollo, veremos que muchas veces hay un miedo de fondo más o menos racional que nos impide hacer lo que querríamos.

Detecta tus miedos.

¿Podría resolver las objeciones anteriores?

Una vez hemos analizado la parte práctica (¿cabe en mi vida?), los valores (¿está en sintonía con ellos?) y los frenos (¿qué me lo impide?). Es momento de coger lápiz y papel o el ordenador y redactar todas las objeciones y las posibles maneras de resolverlas. Este paso es el que más pereza da (y el más importante). Si no escribes, mueres. Bueno, tú no, pero estás abortando tu proyecto antes de que nazca 🙁

Cimentando los cimientos

Te animo a que pienses en uno de tus retos, lo escribas detalladamente y respondas a las 3 preguntas que te he planteado. Una vez respondidas, date un paseo, airea la cabeza y contesta la última. ¿Cómo puedo resolver las objeciones anteriores?

Aún queda mucho por hacer, pero si eres capaz de ir integrando pequeños hábitos que te lleven por el buen caminoen tu estilo de vida, estarás consiguiendo adherencia. Y esta es la primera clave para casi cualquier cosa que requiera tiempo.

Sin adherencia, sin la capacidad de integrar a nuestra vida diaria actual aquellos hábitos que nos ayudarán a alcanzar nuestro objetivo, no hay progreso posible.

Lo primero es lo primero

Antes de ponerte a elaborar listas, planes y estrategias como he hecho yo durante muchos años con resultados positivos y negativos, siempre dependiendo de mi adherencia; te propongo que sigas los primeros pasos para lograr adherirte a tu camino al éxito 😉

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